El Auditorio Guadalquivir del Palacio de Ferias y Congresos Jaén (Ifeja) acogió la presentación del manual «Consideraciones sobre la búsqueda de ventajas competitivas en olivicultura: El caso particular de la provincia de Jaén”, en el marco de los eventos previos que desarrolla Ferias Jaén denominados “Diálogos Expoliva”. La encargada de inaugurar este acto fue la vicepresidenta de Ferias Jaén, África Colomo, quien presentó este manual en el que Olivares Vivos colabora con otras instituciones públicas y empresas para aborda la situación actual de la olivicultura jiennense.
Este libro, tal y cómo expresó Colomo, examina «las diferentes formas en las que el sector olivarero de Jaén puede seguir evolucionando para afrontar los retos del mercado internacional. Entre las estrategias de diferenciación, destacan iniciativas como el olivar ecológico, olivar biorregenerativo, IGPs, DOPs, y proyectos innovadores, que permiten añadir valor a los aceites de oliva mediante la preservación de la biodiversidad y la singularización de su origen”. Al respecto, desde Olivares Vivos se ha puesto en valor el importante papel de la biodiversidad en los sistemas agrícolas y cómo los servicios ecosistémicos asociados a la naturaleza son económicamente rentables para los agricultores.
Así, en el séptimo capítulo del manual: «Certificación de olivar diferenciado», Olivares Vivos analiza cómo el impacto de las prácticas agrícolas respetuosas con la biodiversidad incide directamente en una reducción de costes y en una diferenciación comercial única en el mercado que, además, es cada vez más valorada por los consumidores. Por tanto, los beneficios percibidos en la cuenta de resultados de los olivareros es considerablemente mayor.

Para resumir este capítulo y subrayar la importancia de virar los modelos de producción hacia direcciones más sostenibles, el delegado de SEO/BirdLife en Andalucía y director del LIFE Olivares Vivos +, José Eugenio Gutiérrez, lanzó ante los más de 300 asistentes este mensaje:
¿Qué podemos hacer para que el olivar de Jaén siga siendo una referencia en un entorno cada vez más competitivo? Para conseguirlo, siempre se nos plantean dos caminos: modernización o diferenciación. Sin embargo, yo no estoy del todo de acuerdo con esta dicotomía. Porque, ¿acaso diferenciarse no es también modernizarse? ¿Avanzar en estrategias de comercialización no es moderno? ¿Y utilizar los últimos avances en ecología para optimizar costos no es una forma de innovar?
Para mí está claro; el valor añadido es nuestra mejor apuesta para ser competitivos. Antes, ofrecíamos cantidad; luego, aprendimos a ofrecer calidad. Pero creo que ya ha llegado el momento de dar un paso más allá. Tenemos que demostrar al mundo que, en Jaén, hacemos aceites de olivas extraordinarios que, además, ha sido producidos en olivares extraordinarios. Y este es un valor añadido que nos va a ayudar a ahorrar costes y a vender mucho mejor.
No podemos olvidar que Jaén tiene algo único que aún no hemos aprovechado al máximo: su extraordinario patrimonio natural. En Olivares Vivos hemos demostrado al mundo que el olivar es un refugio extraordinario de biodiversidad y que, además, tiene un gran potencial para recuperarla. Estén ustedes seguros de que este es el valor añadido que va a sumar una vía de competitividad al sector y, antes de que lo hagan otros, tenemos que hacerlo aquí: en la provincia de Jaén. Aquí tenemos una enorme riqueza natural y contamos con recursos para llevarla a nuestros olivares. Lo tenemos fácil para, de nuevo, ser punta de lanza, ser referentes.
Eso sí, hay algo más que debemos tener claro: para que la olivicultura de Jaén sea competitiva a medio-largo plazo, tiene que ser sostenible en todos los sentidos: económica, social y medioambientalmente.
Para emprender ese camino hacia la sostenibilidad, es clave que recuperemos y conservemos la biodiversidad tanto para garantizar la seguridad ambiental y la económica. Sin biodiversidad, el suelo pierde fertilidad, el campo se debilita y, a medio plazo, acaba dependiendo irremediablemente de químicos y tratamientos que nos costarán mucho más.
Visto esto, ¿puede haber una estrategia mejor que una que ahorra costes y mejora la imagen de nuestros AOVE? Recuperando biodiversidad y devolviendo la vida a la naturaleza, ahorramos costes y vendemos mejor. Somos, sin dudas, más competitivos.
Ante estas cuestiones, no es raro llegar a pensar: ¿Es difícil recuperar biodiversidad? ¿Es costoso? En Olivares Vivos tenemos clara la respuesta: En absoluto. Como ya he comentado, el olivar tiene un extraordinario potencial para recuperar biodiversidad. El olivo es un cultivo con una historia milenaria de relaciones ecológicas en el Mediterráneo. El olivo siempre ha estado aquí y siempre está dispuesto a recomponer las tramas de la biodiversidad y de sus servicios ecosistémicos (esos que nos fertilizan el suelo y nos controlan las plagas de forma gratuita). Esta es nuestra gran ventaja competitiva en el contexto mundial.
Además, con Olivares Vivos sabemos cómo hacerlo. Llevamos 10 años trabajando en ello y, durante los seis primeros, nos ocupamos en demostrar científicamente, y sobre el terreno, que el modelo Olivares Vivos funciona, que recupera biodiversidad de manera efectiva en poco tiempo, que no afecta a la producción y que, como ha demostrado Juan Vilar Consultores Estratégicos, es un modelo de olivicultura muy competitivo.
Pero no basta con hacer el esfuerzo, debemos trasladarlo al consumidor y, para eso, necesitamos certificarlo.
En Olivares Vivos desarrollamos un reglamento de certificación basado en estudios científicos que garantiza la recuperación de flora y fauna en el olivar. Sé que muchos piensan que ya existen demasiadas certificaciones y que confunden al consumidor, pero, con el tiempo, las certificaciones serias y fundamentadas serán las que ganen credibilidad y valor.
Así que, elijamos el camino de la competitividad que elijamos, éste debe ser sostenible. De lo contrario, será pan para hoy y deudas para mañana. La sostenibilidad no es sólo una palabra de moda, es un camino real que requiere esfuerzo y dedicación, pero que nos llevará a la auténtica competitividad. Tenemos que tenerlo claro: avanzar hacia la sostenibilidad no es un coste, es una inversión en el futuro de nuestro olivar y en el futuro de nuestra provincia.
