Sin biodiversidad no hay agricultura viable: la Declaración de Jaén

Durante demasiado tiempo, muchos modelos agrarios han tratado la naturaleza como un límite o un problema a gestionar. La Declaración de Jaén plantea justo lo contrario: sin biodiversidad, el campo pierde capacidad para seguir produciendo, adaptarse y ser viable.

 

De un congreso a un compromiso

La Declaración nace del I Congreso Internacional sobre Biodiversidad y Agricultura, celebrado en Jaén en abril de 2026. Allí coincidieron personas del campo, la ciencia, el cooperativismo, las empresas, las administraciones y las organizaciones sociales, y salió una idea compartida: producir alimentos y conservar biodiversidad no son objetivos enfrentados.

Ni volver al pasado ni renunciar a la innovación: la propuesta es aprovechar mejor lo que ya sabemos, con conocimiento científico, experiencia de quienes trabajan el campo, tecnología y soluciones que funcionan con la naturaleza, no contra ella. 

La cuestión ahora es que todo eso no se quede en las conclusiones de un congreso.

 

Lo que dice la Declaración de Jaén

Son diez principios y una idea de fondo que se puede resumir en tres frases:

  • Sin biodiversidad no hay agricultura viable.
  • Sin agricultores y trabajadores del campo no hay biodiversidad agraria posible.
  • Sin coherencia entre políticas, mercados y sociedad, la transición no alcanzará la escala necesaria.

Puedes leer el texto completo en la web de la Declaración de Jaén.

 

La biodiversidad sostiene la producción

La fertilidad del suelo, la polinización, el control natural de plagas o la capacidad de retener agua dependen, en buena medida, de la biodiversidad presente en los sistemas agrarios. Cuando esa biodiversidad se pierde, aumentan los costes y la explotación se vuelve más dependiente de insumos externos y más vulnerable.

Por eso la Declaración propone incorporarla a la gestión habitual de la finca, como parte del propio sistema productivo. Esto puede traducirse en decisiones sobre cubiertas vegetales, rotaciones, tratamientos, infraestructuras ecológicas o manejo del agua, siempre adaptadas a cada cultivo y a cada territorio.

 

Rentabilidad y mercado

La rentabilidad no puede medirse solo por cuánto se produce esta campaña. También importa reducir riesgos y costes, cuidar el suelo, ganar estabilidad y conseguir que producir con biodiversidad tenga un valor añadido en el mercado.

Y ese valor tiene que llegar a quien lo genera. La Declaración propone fórmulas colectivas, sistemas de trazabilidad y certificación que permitan demostrar resultados y evitar el greenwashing. 

Es el terreno en el que trabaja Olivares Vivos. Elisa Plumed, periodista agroalimentaria, lo resumía así en la Jornada de productores celebrada en septiembre:

“Si tuviera que sacar un titular de la jornada, sería la importancia que tiene la ciencia en el sello de Olivares Vivos: todo está muy medido, certificado y avalado. Creo que esa es la gran fortaleza de este proyecto. Lo difícil será trasladarlo a la sociedad, porque estamos en un momento en el que nos llevan más las emociones que los datos. Pero hay que saber hacerlo para que a la gente le llegue que esto está realmente medido y contrastado”.

Esa es la dificultad que recoge la Declaración de Jaén. Pide comunicar la biodiversidad de forma cercana y tangible, vinculándola con suelos fértiles, agua, paisaje, aves o polinizadores, y que quien compra pueda saber qué hay detrás de un producto para elegir apoyando a quienes producen cuidando la biodiversidad.

 

Políticas públicas y relevo generacional

Para que cuidar la biodiversidad forme parte del modelo agrario, tiene que haber recursos que lo hagan posible. La Declaración reclama financiación pública suficiente y estable, y ayudas vinculadas a beneficios ambientales y sociales verificables, adaptadas a la diversidad de cada territorio. Pide además menos burocracia. 

Pero menos papeleo no puede convertirse en menos exigencia ambiental. Queda una cuestión muy concreta: tiene que haber gente que pueda y quiera seguir trabajando en el campo. Sin relevo generacional, formación, asesoramiento y condiciones que permitan vivir de la agricultura, toda esta transición se queda sin quien la haga. 

 

Por qué apoyar la Declaración de Jaén

Porque pone la viabilidad del campo en el centro. La biodiversidad no aparece como otra obligación que añadir a quien produce, sino como algo que puede ayudar a que una explotación sea más resistente, más estable y funcione mejor.

Porque no carga toda la responsabilidad sobre agricultores y agricultoras. Pedir más biodiversidad sin asesoramiento, financiación, incentivos y un marco estable sería poco realista. El cambio implica a toda la cadena. 

Porque exige demostrar que las cosas funcionan. Habla de indicadores, de tiempo suficiente para evaluar resultados y de sistemas de certificación que permitan distinguir entre cambios reales y meras declaraciones de intenciones. 

Porque sirve para tomar decisiones. Administraciones, cooperativas, empresas agroalimentarias o centros de formación encuentran en la Declaración unas líneas comunes sobre las que empezar a trabajar.

Y porque cada adhesión suma peso. Cuantos más agricultores, científicos, organizaciones, empresas y ciudadanos la respalden, más difícil será ignorar sus propuestas ante las administraciones y el mercado.

 

A quién interpela

La Declaración interpela a toda la cadena, y cada actor tiene su parte. 

A las administraciones y a las instituciones europeas responsables de la PAC, que den estabilidad a las políticas y a la financiación. A agricultores, agricultoras y trabajadores del campo, que aporten su experiencia y lideren la aplicación en las fincas. 

A las cooperativas y organizaciones de productores, que impulsen modelos colectivos y mejoren la posición de los agricultores en la cadena. 

A las empresas agroalimentarias, la distribución y la restauración, que diferencien y promocionen estos productos y remuneren adecuadamente a quien los produce. 

A la comunidad científica y a los centros de formación, que ofrezcan que ofrezcan conocimiento y formación que puedan aplicarse en el campo.

Y a la ciudadanía: sus decisiones de compra pueden favorecer a quienes producen cuidando la biodiversidad, siempre que la información sea clara y veraz. 

Cómo sumarte

Puedes adherirte como persona o como entidad y elegir si tu nombre aparece en el listado público. Antes de firmar, puedes leer la Declaración completa y las conclusiones del congreso. 

Adhiérete a la Declaración de Jaén → https://icba.es/declaracion-de-jaen

CONÓCENOS

La Sociedad Española de Ornitología es la entidad conservacionista decana de España. Desde 1954, sigue teniendo como misión conservar la biodiversidad, con la participación e implicación de la sociedad, siempre con las aves como bandera.

SEO/BirdLife es la representante en España de BirdLife International, una federación que agrupa a las asociaciones dedicadas a la conservación de las aves y sus hábitats en todo el mundo, con representación en más de 100 países y más de 13 millones de socios.

Es el socio coordinador del LIFE Olivares Vivos+.